Al iniciar ésta aventura, que fué ya hace aproximadamente 4 años y medio, me enfrenté a muchos factores que me hicieron creer en un principio que no estaba apta para hacerlo, sin embargo creo que cuando alguien quiere algo definitivamente lo logra, en un texto anterior comento que desde niña quise ser maestra y aunque me incliné por la psicologhía no estuve muy perdida pues en esta profesión como en la docencia se trata con seres humanos y aunque es en ámbitos diferentes, siempre se genera la confianza para que los estudiantes quieran acercarse al maestro con fines de tutoría, de que se le dé algun consejo y se le apoye emocionalmente.
En la lectura de Esteve se tocan puntos muy importantes: el docente debe formar su propia identidad, debe manejar la disciplina y saber emitir el conocimiento de manera tal que se ponga al nivel del estudiante y éste logre entenderle, al principio la mayoría creemos que sabemos todo y nos creamos una falsa identidad que puede chocar con el alumno y éste al percibirlo formará una barrera que impedirá el aprendizaje.
También se menciona que debemos incitar al aprendizaje y al conocimiento al ansia de saber mas y que nuestro deber es rescatar la pregunta inicial por la cual se generó ese nuevo conocimiento, con base en ésta, motivar y estimular a los alumnos a querer aprender eso que ahora se le ha cuestionado.
La disciplina fué un reto que tuve que enfrentar y que creo ahora tengo superado, nunca me he considerado una maestra sumamente estricta pues cuando actuamos así los estudiantes realizan las cosas por temor y educar no es inculcar miedo, he buscado estrategias que me permitan establecer el orden necesario sin pasar a lo exagerado en medidas y sin permitir que se cruce la linea del repeto pues creo que sin este no se puede establecer ninguna relacion.
Pues bien, seguiré embarcada en esta aventura, por eso estoy aquí en la especialidad y espero terminarla y seguir en otras más que me permitan perfeccionar mi práctica para que más que una aventura sea algo bien planeado, estructurado y se logren los resultados deseados.
Gracias
Martha

Hola Martha, es muy cierto cuando comentas que cuando egresamos de la carrera creemos saberlo todo y que nos sería muy fácil impartir clases. Con decirte que era muy común escuhar entre los compañeros de mi generación decir que "me voy a meter aunque sea a dar clases", "en el rato que me sobra me voy a ir a dar clases", "mientras consigo trabajo voy a dar clases". Este es un claro ejemplo de que la mayoría de los egresados no tienen ni la más mínima idea de la gran responsabilididad que tiene el docente al tener en sus manos la preparación de los futuros profesionistas. Tampoco tienen conciencia que la docencia es un trabajo que requiere ponerle mucho de nuestro tiempo personal para preparar las clases y que no se trata de una simple actividad para obtener un dinero extra en el poco tiempo libre que se tenga.
ResponderEliminarTambién tocas un punto muy importante, la disciplina, pues sin esta, de nada sirve el buen dominio de los contenidos ni una buena planeación del curso. Cuando me inicié en la docencia, al igual que tú, la disciplina también fué mi punto débil porque a cada rato tenía que llamarles la atención para que guardaran silencio y me pusieran atención. Con el paso del tiempo he aprendido a controlarlos y cuando es necesario les tengo que imponer una sanción, dependiendo de la gravedad de su indisciplina, pero siempre trato de rescatarlos porque al final de cuentas esa es nuestra labor, la de formar personas conscientes, con valores y honestidad.
Saludos.
Hola Martha:
ResponderEliminarEn verdad que ser docentes es una gran aventura, en donde se tienen altibajos pero que depende de nuestra actitud poder enfrentar los tropiezos que se presentan.
El texto de Esteve es maravilloso, con el nos demuestra como debe ser el ideal docente y lo que más tengo presente de él es que tenemos que ser docentes de humanidad, es decir, reconocer que somos humanos con errores al igual que nuestros alumnos y que estamos con ellos para ser sus guías y amigos porque no.
Algo que reconozco en tú escrito es que tienes la vocación de ser docente y al asumirla estas amando lo que haces y por lo tanto lo haces de la mejor manera.
Saludos.
Luz del Carmen Torres Fócil.